Durante los años que pertenecí al Congreso de la República siempre tuve claro lo que significaba ser Liberal, lo que representaba pertenecer al glorioso Partido Liberal Colombiano. Así, convencido por su historia que durante siglos propuso las reformas sociales más importantes del país, con una ideología que dice defender a los más vulnerables, a víctimas y minorías, a los que el Estado siempre olvida ni atiende sus necesidades básicas. Desafortunadamente ese partido que fue el mío, el de mis padres y abuelos, hoy perdió su rumbo.
Siempre trabajé un recambio generacional del partido, porque sin renovación los partidos son incapaces de cumplir su función democrática de interpretar a la sociedad. Varias veces reclamé la inclusión de las nuevas generaciones, con ideas renovadoras, con actitudes de liderazgo y vocación de servicio en lo público. Sin embargo, el tiempo paso y los dirigentes no accedieron a este cambio, al no permitir un balance entre la experiencia y la juventud. El Partido Liberal se convirtió en un partido neoconservador.
Por estos motivos, los avales, herramienta fundamental para participar en cualquier elección popular, continuaron en cabeza de la dirección, cooptada por los mismos cacicazgos de siempre. De esta manera, se le cerraron las puertas a muchos jóvenes que, a pesar de sus aptitudes, no lograron ninguna clase de participación en la contienda política, con la natural frustración de ser sistemáticamente ignorados y maltratados en el Partido.
Después de tomar varias equivocadas decisiones, como hacer una consulta popular en frío, de baja participación, a un costo de 40 mil millones de pesos, el Partido Liberal sufrió una derrota histórica, y en contra de todos sus principios, decidió apoyar al candidato uribista del Centro Democrático para la segunda vuelta, la antítesis de todos los valores, principios y causas liberales.
Triste y dolorosamente creo que el partido, a pesar de declararse independiente del Gobierno, no representa al liberalismo ni el talante de lo que significa ser liberal. Creyendo firmemente que en la política si puede haber un cambio, que a los partidos se pueden vincular nuevos miembros, con vocación de servicio, bien preparados y con deseos de luchar por la justicia social y por los más débiles, presento mi renuncia irrevocable al Partido Liberal Colombiano, el cual espero que, algún día, recupere sus principios y valores esenciales que inspiraron esperanza en Colombia.
Más columnas
Pablo Acuña Herrera
Que quedarse en el campo sea una decisión
Pablo Acuña Herrera
Mensaje de Navidad para creer, año nuevo para hacer
Edward Torres Ruidiaz
Los gana y pierde de las atípicas
Alberto De Luque Palencia
¿Dónde está el POT de Santa Marta?
Lo Destacado
Doble crimen en Sevillano: dos hombres fueron asesinados a bala
Richard Vizcaíno y Devanis José Maldonado, fueron las víctimas del ataque armado.
Mujer murió tras caerle un tanque elevado en el barrio 20 de Julio
Se trata de Nadimes Katiusca Maya.
Hallan sin vida a joven barbero en El Yucal
La víctima fue identificada como Darian Rengifo Beltrán.
El samario está imparable: otro gol de Suárez y el Sporting acecha la cima
El delantero colombiano marcó en la victoria 0-3 ante Moreirense, llegó a 20 goles en la Liga y dejó al Sporting a solo un punto del liderato.
Corpamag fortalece la regulación de las fuentes hídricas en las cuencas de los ríos Frío y Sevilla
La autoridad ambiental realizó aforos y articuló acciones con productores y vigías para garantizar el caudal ecológico hacia la Ciénaga Grande de Santa Marta.
Descubren en Argentina restos de dinosaurio gigante
Investigadores afirman que los huesos permanecieron en el lugar por más de 200 millones de años.






























